IRÁN

Más de 150 proveedores de acceso o empresas de servicios de Internet se reparten el merca- do iraní. Desde 2009 muchos de esos servi- cios han sido privatizados, pero no se han in- dependizado totalmente del régimen. Los más importantes están afiliados al poder y todos los proveedores de acceso a Internet rinden cuentas al Gobierno. Entre los más importan- tes están DCI, propiedad de los Guardias de la Revolucíón, Novinnet, Shatel, Asretelecom, Pardis, Persian-Net, Tehrandat, Neda, Askiran y Tavana.

Realidad y fantasmas de la red iraní

Irán está conectado a Internet desde media- dos de los años 90. Por razones económicas y políticas, las autoridades han desarrollado infraestructurashastaelpuntodeconvertira Irán en el país de la región con mayor número de internautas. La red está en poder del régi- men de los “mollahs”, que controlan infraes- tructuras, tecnologías y órganos de regulación, además de imponer una legislación liberticida.

Si la gran mayoría de los iraníes se informa por la televisión, Internet tiene un papel esencial en la circulación de la información, gracias a su

uso por disidentes e informadores que relatan hechos y opiniones que no están presentes en los medios tradicionales y dan testimonio de la represión en el país. Las autoridades acu- san regularmente a las redes sociales de ser un instrumento a sueldo de las potencias occi- dentales para conspirar contra el régimen. La velocidad de conexión a Internet en Irán se ha transformado en un indicador de la situación política y del grado de vigilancia de las autori- dades. La víspera de acontecimientos suscepti- bles de provocar protestas, la velocidad de co- nexión se ralentiza, para evitar el intercambio de vídeos e imágenes. La red iraní no está más politizada que otras, pero sí es la más vigilada. Todo lo que se aparta de la linea oficial es au- tomáticamente calificado de “político” y pasa a ser filtrado o vigilado. A veces se bloquean hastawebsdemoda,demúsica,odecocina, que sufren la misma censura que los sitios in- dependientes de información u oposición.

“Internet halal”

El proyecto de crear una Internet propia en Irán, que responda a los valores de la revo- lución, ha empezado a tomar forma. En sep- tiembre de 2012, el gobierno de Ahmadinejad

aceleró su puesta en marcha, justificándola en los ataques informáticos recibidos en sus ins- talaciones nucleares. El Lider Supremo, Ali Ja- meni, apoyó la iniciativa.

Al término de la construcción de esta red para- lela, dotada de una gran velocidad de conexión, pero vigilada y censurada en su integridad, to- dos los sitios web iraníes estarán albergados en servidores locales. Las aplicaciones y ser- vicios, tales como correos electrónicos o redes sociales, se desarrollarán bajo el control del Gobierno. El lanzamiento inminente de esta Internet a escala nacional es inquietante. Per- mitirá amordazar sistemáticamente a las vo- ces disidentes y vigilar a gran escala a los in- ternautas iraníes.

De momento sólo están conectadas a esta red nacional las administraciones, pero se teme que los ciudadanos no tengan otra elección que sumarse a ella en el futuro. Según infor- maciones recogidas por Reporteros Sin Fronte- ras, el gobierno proyecta bajar la velocidad de conexión de la red internacional y aumentar su precio de suscripción, haciendo así la oferta de suscripción a la red nacional más atractiva, por su mayor velocidad y menor precio.

Técnicas de vigilancia

La República Islámica de Irán dispone de un amplio arsenal tecnológico y legislativo para vigilar su red. En irán son legales el filtrado, la intervención directa a los proveedores, y el espionaje a los correos electrónicos, chats o VOIP.

La complejidad de la política interior del país y las inminentes elecciones añaden a la vigi- lancia legal un carácter opaco, imprevisible y a veces ilógico. Testigo de ello ha sido el bloqueo de webs progubernamentales o el embrollo ad- ministrativo que siguió al filtrado de Google en Irán.

“Vigilancia oficial”

La situación política es tal, que hoy en día es casi imposible definir exactamente qué conte- nidos están filtrados. Desde que Ahmadinejad llegó al poder se han multiplicado las autorida- des, instituciones, comisiones y comités res- ponsables de la gestión de la red, que se hacen omnipresentes sin lógica ni concierto, respon- diendo a intereses políticos, a veces inciso di- vergentes.

Los proveedores de acceso a Internet tienen la obligación de identificarse ante el gobier- no y las webs deben obtener una licencia de la Compañía de Telecomunicaciones de Irán (TCI). Los blogs también tienen que registrar- se en el Ministerio de Cultura y Orientación Is- lámica (MCOI) y después, pasar la criba del grupo de trabajo de determinación de conteni- dos criminales y del “Consejo Supremo del Ci- berespacio”, dirigido por Ahmadinejad y com- puesto de Ministros, Guardias de la Revolución y personas cercanas al Líder Supremo.

Para que las informaciones que circulan en in- ternet no contraríen el espíritu y los valores de la revolución, el filtrado se efectúa a todos los niveles con listas negras, contraseñas, URLs, IPs, etc., en función de las tensiones políticas internas. Varias webs de opinión, incluidas opi- niones conservadoras y próximas a la presi- dencia, han sido bloqueadas, como el blog de Amir Hassan Sagha, o el de Mehdi Khazali, o como el sitio de información Shomanews. En 2012, varios blogueros próximos a Ahmadine- jad fueron perseguidos por iniciativa del fiscal del Teherán por haber denunciado a personas cercanas al Lider Supremo, Ali Jamenei. Las ri- validades en la cima del poder entre los clanes

de Jameni y de Ahmadinejad hacen cada vez más víctimas en los medios conservadores.

Lacensuraabarcaigualmenteasujetosmenos polémicos, como la moda, o algunos juegos en Internet, como Travian. Las palabras clave re- lativas a la pornografía están evidentemente fuera de los buscadores.

Los dirigentes iraníes vigilan a la vez el acce- so a las webs de información albergadas en el extranjero y en Irán. Las extranjeras, tanto en inglés, como en farsi, están frecuentemente bloqueados. La BBC descubrió en enero que los internautas iraníes que deseaban acceder al sito bbcpersian.com eran redirigidos hacia persianbbc.ir, cuyos contenidos son más acor- des con los valores de la revolución. De igual forma, las webs de Voice of America, Kaleme o Jaras, están inaccesibles sin herramientas de evasión de la censura.

Redes sociales en el punto de mira

El jefe de la policía iraní, Esmaeil Ahmadi Moghadam, anunció, en enero de 2013, que el Gobienro estaba desarrollando una tecnología que permitiría un mejor vigilancia sobre las re-

des sociales, Tiwitter y Facebook en cabeza. Un “control inteligente” que permitiría “evitar los males de las redes sociales”, pero “beneficiarse de sus aplicaciones útiles”. De este aforismo sibilinohayquecomprenderquelacuentade Twitter del Líder Supremo estará accesible, al contrario que la de sus opositores políticos o la de periodistas occidentales. Moghadam estima que este control será más eficaz que los blo- queos puros y simples.

Aún dudando de las capacidades reales de Irán de establecer este nuevo sistema de vigilancia, el proyecto no deja de ser preocupante. Fa- cebook y Twitter, hasta entonces bloqueadas, volvieronaestaraccesiblesel20defebrerode 2013, una noticia que, que lejos de ser positi- va, responde probablemente a un nuevo inten- to de vigilancia de sus usuarios.

Herramientas técnicas

Entre las herramientas del poder iraní para con- trolar su red se encuentran técnicas de filtra- do, pero también, según fuentes de Reporteros Sin Fronteras, herramientas de tipo DPI (“Deep Pcket Inspection”). Según diversas investi- gaciones, algunos productos chinos ayudan a

Irán a vigilar a su población, especialmente los gigantes ZTE y Huawei. El DPI proporcionado por Huawei a Mobin Net, principal proveedor iraní de la red inalámbrica, permite analizar contenidosdeloscorreoselectrónicos,buscar los históricos de navegación o bloquear el ac- ceso a páginas web. Los productos de la firma ZTE, vendidos a la Telecommunication Compay of Iran, ofrecen los mismos servicios, así como herramientas de vigilancia para la red móvil.

Otras herramientas de espionaje y de análisis de datos provienen de empresas europeas. Se han encontrado productos de Ericsson o No- kia Siemens Network (después Trovicor). Estas empresasvendieron,en2009,aMobileCom- munication Company of Iran y a Irancell -las dos más importantes empresas de telefonía móvil en el país- productos que permitían in- terceptar SMSs o localizar a sus usuarios. Es- tos productos fueron utilizados para identificar a los ciudadanos iraníes tras las protestas po- pulares posteriores a las elecciones presiden- ciales de 2009.

Lo más sorprendente es que se ha detectado material de vigilancia israelí. Las herramientas de Netenforcer fueron proporcionadas por Is-

rael a Dinamarca antes de ser revendidas en Irán. De la misma forma, también se ha en- contrado material estadounidense, a través de la empresa china ZTE. Además de todas estas herramientas de vigilancia, los agentes iraníes utilizan también ataques “Man in the Middle”, a fin de impedir a los internautas utilizar las técnicas de evasión de la censura, como Tor, proxis o VPNs.

Poderoso aparato institucional

El Estado dirige o controla casi todas las ins- tituciones de regulación, gestión y legislación relativas a las telecomunicaciones en el país. La creación del Consejo Supremo del Ciberes- pacio, en marzo de 2012, demuestra que el poder centraliza sus competencias en materia de vigilancia de Internet. El Líder Supremo ha nombrado a Ahmadinejad a la cabeza del Con- sejo, que tiene autoridad sobre los proveedo- res de acceso a Internet. Según su secretario general, Mehdi Akhavan Behabadi, le corres- ponde tomar las mayores decisiones y coordi- nar las instituciones relativas a Internet.

Cuando se dio la privatización el sector, en 2009, los Guardias de la Revolución adquirie-

ron la Telecommunication Company of Iran, propietaria del principal proveedor de acceso a Internet. Los mismos Guardias de la Revolu- ción dirgen además el Centro de Vigilancia de Delitos Organizados y su web oficial, Gerdab. La web ha participado activamente en la bús- queda de internautas, incitando a que se les denuncie. Los Guardias de la Revolución con- trolan igualmente el Grupo de trabajo de de- terminación de contenidos criminales y están en el origen de un gran número de censuras en Internet y de detenciones de informadores.

Los Ministerios de Cultura y Orientación Islá- mica, de Información, y de Tecnología de la Información de la Comunicación, también tie- nen su parte en el control de Internet, aunque sus decisiones no escapan a los conflictos in- ternos. Recientemente el Ministerio de Cultura y Orientación Islámica, próximo a Ahmadine- jad pidió a los operadores de telefonía móvil vigilar los mensajes de texto ante las próxi- mas elecciones. Sin embargo, la Autoridad de Regulación de las Comunicaciones matizó esta actuación, anunciando que sólo se bloquearían los mensajes comerciales. Ahmadinejad inten- ta actualmente situar a la cabeza del Ministe- rio de las Tecnologías de la Información y de

la Comunicación a uno de sus lugartenientes, Mohamed Hassan Nami, doctorado en Estrate- gia de Estado en la universidad de Pyongyang. No cabe esperar que un militar formado en Co- readelNortevengaasuavizarlalegislaciónen materia de nuevas tecnologías de la comuni- cación.

Además de estas entidades legisladoras exis- teun“ciberejército”(FETA),yeldecretode enero de 2012, sobre las nuevas regulaciones para los cibecafés, contemplaba que os clien- tes presentasen su identidad y aceptasen ser filmados por cámaras de vigilancia. Los geren- tesdelosestablecimientosteníanlaobligación de conservar los registros de video, los datos completos de los usuarios y la lista de sitios visitados durante seis meses.

Legislación cada vez más liberticida

En 1979, la Constitución iraní inscribía en mármol la libertad de expresión y proscribía el uso de la vigilancia no prevista por la ley: “La inspección e interceptación de correos, la divulgación o el registro de conversaciones te- lefónicas, o la divulgación de comunicaciones telegráficas, la censura, la escucha y toda for-

ma de vigilancia queda prohibida, a menos de que lo indique el Derecho”, reza el artículo 25 de la Constitución. De la misma forma, el ar- tículo 24 estipula que “las publicaciones y la prensagozandelibertaddeexpresión,salvo que ataquen los principios del Islam y de la moral pública”.

Sin embargo las excepciones previstas por es- tosdosartículoshansidoampliamenteexplo- tadas por las autoridades. La Ley de Prensa de 1986, reformada en 2000 y en 2009 para abarcar a las publicaciones en Internet, permi- te al poder verificar que los informadores “no atacanalaRepúblicaIslámica,noofendenal Líder Supremo y no difunden informaciones falsas”. Las publicaciones en Internet están obligadas además a tener una licencia.

Dos semanas después de la reelección de Ah- madinejad, la República Islámica dio un nue- vo paso para reforzar la censura en Internet, firmando la “Computer Crime Law” (CCL), en 2009. Una ley que permite la creación del Gru- po de trabajo de determinación de contenidos criminales, que decide, desde entonces, lo que está o no conforme con las a leyes de la República Islámica. La CCL obliga a todos los

proveedores de acceso a Internet a registrar todos los datos intercambiados por sus usua- rios durante seis meses, so pena de severas sanciones. Los internautas que publiquen con- tenido ilegales o que se sirvan de herramien- tas de evasión de la censura para acceder a lo contenidos bloqueados se arriesgan a graves penas de prisión. Pero el Grupo de trabajo de determinación de contenidos criminales no ter- mina de determinar, no obstante, el carácter ilegal o no de ciertas herramientas de evasión de la censura, como las VPNs, también produ- cidas y distribuidas por Irán, con el nombre de VPN Halal.

Violaciones a la libertad de información

Las combinación de estos arsenales tecnológi- cos, de un fuerte aparato legislativo, y de un contexto político interno dividido, conforman un cóctel explosivo cuya primera víctima es el pueblo iraní, que ve destrozada su libertad de información. El inicio de año 2013 ha quedado marcado por una ola de detenciones preven- tivas, ante la proximidad de las elecciones de junio de 2013. El régimen trata de evitar una

ola de protestas (recogidas por los medios de comunicación y por Intenret) similares a las de junio de 2009.

El 27 de enero de 2013, el llamado “Domingo Negro”, el régimen organizó distintas redadas en las sedes de cinco medios de comunicación de Teherán (Etemad, Arman, Shargh, Bahar y Aseman). Se detuvo a 15 periodistas y se anun- ció que muchos otros serían convocados ante los tribunales. Estos periodistas están acusa- dos de “colaborar con medios occidentales y contrarrevolucionarios con sede en el extran- jeros”. 20 días después otros diez periodistas, internautas, activas políticos y miembros de la sociedad civil fueron convocados o detenidos. Durante los interrogatorios fueron amenaza- dos y se les pidió no tener ninguna actividad durante las elecciones presidenciales de junio de 2013. Se les pidió también que revelasen la identidad de sus contactos de Facebook y Twitter y los motivos por los que contactaban con ellos.

El 18 de febrero, Ahmad Bakshaysh, miembro de la Comisión de la Seguridad Nacional del Parlamento, declaró al periódico Roozonline que el responsable de los asuntos culturales

del Ministerio de Información le había dicho que “estas detenciones son preventivas, tie- nen por finalidad impedir la actividad de una red en el interior y en el exterior del país, ante las elecciones presidenciales de junio (...) esta red anima a sus periodistas a entrevistar a los diferentes responsables del régimen para mostrar sus divergencias (...) al ser puestos en libertad, muchos de ellos han comprendido su error y están dispuestos a testificar en ese sentido”.AhmadBakshayshconcluye:“Pienso que se refería a confesiones televisadas”. Ade- más de la vigilancia confesa a estos periodis- tas y de las intimidaciones a las que se les ha sometido, “los inspectores ejercen presiones psicológicas en los interrogatorios para que los periodistas confiesen actividades de espiona- je”, cuenta Reza Tajik, periodista iraní refugia- do en Francia. “Estas confesiones son filmadas y difundidas por la televisión”.

Estas redadas caracterizan la segunda legisla- tura de Ahmadinejad, marcada por la vigilan- cia, la censura y la detención de numerosos periodistas o bloqueros. Reporteros Sin fronte- ras recuerda la muerte del bloguero Sattar Be- heshti, encarcelado el 31 de octubre de 2012, en circunstancias todavía desconocidas. Las

informaciones que se manejan actualmente llevan a la conclusión de que sucumbió a las palizas propinadas por sus carceleros durante los interrogatorios. No se ha iniciado ninguna investigación independiente sobre su muerte, y los responsables de ella siguen impunes.

El régimen intenta infiltrarse en las redes de periodistas, tanto en el interior, como en el ex- terior del país. Detenido en 2010, el periodista SaeidPourheydar,relatahaberpadecidomalos tratos durante su interrogatorio. Los agentes le mostraron las transcripciones de sus con- versaciones telefónicas, correos electrónicos y SMSs. Los prisioneros que encontró relataban hechos similares, lo que demuestra el nivel de vigilancia de los periodistas iraníes.

Los periodistas exiliados o que informan desde el extranjero (especialmente los que colaboran con Radio Free Europe y la BBC) reciben re- gularmente mails con software maligno, y los periodistas extranjeros autorizados a entrar en territorio iraní son vigilados de cerca, así como sus actividades en Internet. Si se conectan a las redes iraníes sus datos son inmediatamen- te espiados si no utilizan herramientas de se- guridad y anonimato en sus comunicaciones.

Posibles soluciones técnicas

VPNs

Para esquivar el bloqueo y la censura de con- tenidos en Irán, los ciudadanos pueden utilizar las tecnologías de las redes privadas virtuales, VPNs. El Estado iraní vende este tipo de tecno- logías,paraaprovecharunmercadofloreciente enIrányparaimpedirquesusciudadanosno lo compren en el exterior. A pesar de lo con- templado en la “Computer Crime Law”, la uti- lización de VPNs en Irán es legal, sólo están prohibidas las extranjeras (aunque sean las que hay que utilizar).

Controlando el servidor, como lo hacen las autoridades iraníes en el caso de sus propias VPNs, se tiene todo el acceso necesario para observar y analizar el tráfico.

El Estado iraní no provee inocentemente tec- nologías para esquivar su propia censura. El proveedor de la VPN tiene la posibilidad de ob- servar y analizar todo el tráfico que pasa por ella. Aunque el tráfico esté cifrado entre el usuario, su ordenador y el servidor, no lo está entre el servidor e Internet.

Tor

Tor es una herramienta para conseguir el ano- nimato que protege los datos privados de sus usuarios cuando navegan por Internet. En Irán, Tor se utiliza para paliar a las VPNs cuando és- tas están bloqueadas. Su utilización, sin em- bargo, reduce considerablemente la velocidad denavegación.Losinternautasprefierenuti- lizarlasVPNsyconsideranaTorunasolución secundaria. Su única utilización va a desapare- cer porque el Estado iraní tiene la posibilidad de demandar a los proveedores de acceso que identifiquen su tráfico Tor, fácilmente reconoci- ble, y por tanto conocer su proveniencia.

Existe, sin embargo, una posibilidad para los ciudadanos de camuflar el tráfico Tor: Obfspro- xy. Según sus desarrolladores, los proveedores de acceso a Internet no pueden detectar el trá- fico Tor si va acompañado de Obfproxy.

Consejos

Los medios de vigilancia del régimen iraní evo- lucionan constantemente. Estos consejos de- ben tomarse con precaución, porque si hoy en día son válidos, pueden no serlo mañana. Lo

esencial es conocer bien y evaluar constante- mente el contexto y las amenazas a las que se está expuesto.

• No utilizar las VPNs nacionales. Utilizar una VPN controlada por las autoridades iraníes equivale a lanzarse a la boca del lobo.

• El régimen no tiene hoy en día los medios ne- cesarios para vigilar a millones de ciudadanos, algunas precauciones de base, como actuali- zaciones regulares, utilización de antivirus, de VPNs, o la utilización sistemática del protocolo https, permiten librarse de una gran parte del riesgo.

• Una buena “higiene electrónica”: no pinchar en links enviados por destinatarios desconoci- dos, no cargar software de desconocida pro- cedencia, no aceptar solicitudes de contactos desconocidos en las redes sociales o identificar al remitente de un correo electrónico antes de abrir los archivos adjuntos, permite evitar la infección de los ordenadores.

• El hecho de que algunos sitios, bloqueados en Internet desde hace tiempo, tales como Face- book, Youtube o Twitter, vuelvan a estar acce-

sibles, suele responder a menudo a un intento de las autoridades de recuperar los nombres de sus usuarios y contraseñas mediante ata- ques “Man in the Middle”. La utilización de una VPN no permite solamente esquivar la censu- ra, sino también, y sobre todo, evadir los me- dios de vigilancia de una red, gracias al cifrado de las comunicaciones intercambiadas entre el servidor y el usuario.