BAHRÉIN

Bahrein es uno de los países de Oriente Medio con mayor cobertura de Internet. Su tasa de usuarios alcanza al 77% de la población. Tiene una velocidad de conexión relativamente alta (entre 512 KB y 20 GB, dependiendo de la re- gión) y un alto porcentaje de proveedores de serviciosdeInternet(ISP)porhabitante: 23 para un total de 1.250.000 habitantes. Batel- co, dirigido por la familia real bahrení, es, de lejos, el más importante.

Desde el inicio de las revueltas populares del año 2011, Internet fue una gran herramienta de comunicación e información en el país. Los activistas tuevieron a su disposición una red de calidad para compartir ideas y documentos a través de los medios de comunicación en In- ternet, blogs y redes sociales. Según la última encuesta de la Social Media Club, el número de twitteros creció un 40% la segunda mitad de 2012.

Vigilancia en la red

Si Bahréin es uno de los países mejor conec- tados a Internet del Golfo, también es uno de los que más ha desarrollado el filtrado de con- tenidos en la red del mundo. La familia real

está representada en todas las administracio- nes de investigación, y dispone de herramien- tas avanzadas para vigilar a sus ciudadanos. En 2012, Bahrein entró en la lista de países “Enemigos de Internet”, elaborada anualmente por Reporteros Sin Fronteras, y la situación no hamejoradodesdelasprotestaspopularesde febrero de 2011, inspiradas en las revueltas de Túnez y Egipto.

Una gran comunidad de activistas organizados, pero controlados

Un importante número de contenidos están fil- trados y, en teoría, inaccesibles para el públi- co de Internet. Por un lado los considerados “pornográficos”, pero también, y sobre todo, las opiniones políticas y religiosas contrarias al régimen. Hay formas de eludir la censura, pero las comunicaciones relativas a la familia real o a las minorías chiíes están muy reguladas.

Las actividades en la red de disidentes e infor- madores están muy vigiladas, y, según Reda Al-Fardan, miembro de la ONG Bahrein Watch, los activistas bahreníes están muy organiza- dos, pero también muy expuestos: “el número de ataques informáticos ha crecido desde mar- zo de 2012”, advierte.

Se han identificado dos tipos de ataques infor- máticos: • la instalación de “malwere” (o código “malig- no”), mediante elementos adjuntos a los co- rreos electrónicos.

• y la obtención de direcciones IP.

La propagación del “malwere” es cada vez más perniciosa. “Los responsables de estos ataques cada ves son más inteligentes y utilizan hasta alusionesalalibertaddeprensaoladefensa de los derechos humanos”, afirma Reda Al-Far- dan.ElCitizenLab,uncentrodeinvestigación vinculado a la Universidad de Toronto, publicó un informe, en julio de 2012, sobre Bahréin, donde detallaba la naturaleza y los programas utilizadosenestosataquesinformáticos.En dichoinformesemostraba,porejemplo,un intento de “phishing” generalizado:

El remitente parecía ser la corresponsal de Al- Jazeera, Melissa Chan, y el asunto, los malos tratos recibidos en la cárcel por el director del Centro de Bahréin para los Derechos Huma- nos, Nabeel Rajab. El informe del Citizen Lab detallaba también un “malwere” enviado por la periodista,escritorayactivistabahreiní,Ala’a Shehabi, a Silver Vernon, periodista de Bloom-

berg. Se ha comprobado que la dirección IP del remitente de este “malware” corresponde a un sitio de Batelco, el principal proveedor de acceso a Internet de Bahréin y propiedad de la familia real.

Pirateo de direcciones IP

El pirateo de cuentas de Twitter y Facebook es frecuente en Bahréin. Siguen un modus ope- randiclásico:lacreacióndeunacuentafalsa que imita la cuenta de los disidentes. Si algún disidenterealpinchaenalgunodesusenlaces, el “malwere” registra su dirección IP y toda la información de su cuenta. Según la organiza- ción Bahrain Watch, la obtención de IPs permite alasautoridades,porejemplo,desenmascarar unacuentaanónima,comoladelosactivistas de twitter, desde teléfonos sin VPNs ni Tor u otra herramienta de anonimato. Una vez obte- nida la dirección IP basta con buscar en los ar- chivos de la empresa de telefonía móvil, donde se conoce a cada cliente por la IP que utiliza. La red de esta persona recibirá todos los enla- ces ya adulterados y así sucesivamente.

Segúnalgunasfuentes,losataquesprovienen directamente del gobierno y algunos disiden

tes han llegado a ser detenidos por las autori- dades inmediatamente después de pinchar en estos enlaces.

Interrogatorios y contraseñas

El informe de la Comisión Independiente de Bahréin ha revelado que los disidentes dete- nidos fueron obligados a identificar a sus con- tactos en Facebook y Twitter, y a explicar por qué pertenecían a estos grupos, lo que pone en evidencia la estrecha vigilancia de las acti- vidades en Internet de los ciudadanos bahre- níes. Tampoco los opositores políticos pueden navegar libremente por la web. Según la orga- nización Bahrain Watch, también están estre- chamente controlados.

Una familia real omnipresente

La familia real controla todas las instituciones de difusión y de vigilancia y control de Inter- net, como Batelco, el proveedor líder de acce- so a Internet:

• La Autoridad de Asuntos de Información (IAA) -nombre utilizado por el Ministerio de Informa- ción- encabezada por el Ministro de Estado y

miembro de la familia real, Fawaz bin Moham- med Al Khalifa, es acusada con frecuencia de censurar a la prensa del país, especialmente desde las protestas de febrero de 2011. La IAA controla los órganos oficiales del gobierno -la agencia de noticias, Bahrein Radio y Television Corporation- y vigila de cerca al único periódi- co independiente del país, Al-Wasat, además de vigilar a los periodistas y los residentes ex- tranjeros.

• La Organización Central de la informática y las Comunicaciones (más conocida por las si- glas COI), está dirigida por otro miembro de la familia real, Salman Mohammed Al-Khalifa. El COI controla Internet en el país, sus sistemas y sus datos. Fue originalmente creado para ser una base de datos de los ciudadanos, pero ha ido ampliando sus poderes a base de rea- les decretos. En la actualidad tiene autoridad sobre los ISP, y puede eliminar su licencia en cualquier momento, además de acceder y con- trolar todo su tráfico. Puede acceder a datos de identificación y de uso de Internet de los ciudadanos sin el control de una autoridad in- dependiente y es la principal red de vigilancia del país. Según el Citizen Lab, el COI tiene un dispositivo DPI (ver más abajo) que permite

interceptar las comunicaciones de los ciudada- nos. Desde 2012, el organismo está está bajo la autoridad del Ministerio del Interior, dirigido por un miembro de la familia real, Rashid bin Abdulla.

• El Ministerio del Interior (MOI): Además de controlar directamente al COI, el MOI ha crea- do otro cuerpo para luchar contra la delincuen- cia informática: La Dirección de Lucha Contra la Corrupción y la Seguridad Electrónica y Eco- nómica. Fundada en septiembre de 2012, esta unidad pide a los ciudadanos que denuncien cualquier “campaña de difamación en Inter- net que pretenda empañar la reputación de los símbolos nacionales y las principales figuras públicas”. Alegando luchar contra el “delito de difamación”, esta iniciativa ha llevado a la de- tención, en un solo mes desde que fue creada, de cuatro personas por “mal uso de las redes sociales”.

• La Autoridad Reguladora de las Telecomuni- caciones(TRA),dirigidaporMohamedAhmed Al-Amer y Hamed bin Mohammed bin Hamed Al-Khalifa, es responsable del cierre, en 2010 y 2011, de webs como VoIP y Seefcall NonoTalk, considerada ilegal en Bahréin. Este organismo

se asegura de que los proveedores de servicios de Internet en el país actualicen las listas ne- gras que elabora el COI.

• El Aparato de la Seguridad Nacional (NSA). La agencia de inteligencia, encabezada por Adel bin Khalifa bin Hamad Al-Fadhel, vigila activa- mente a los disidentes y opositores políticos, entre otros medios, a través de sus perfiles en redes sociales. Desde 2010, la NSA ha aumen- tado su poder y se han dado casos de tortu- ra, incluida la de Karim Fakhrawi, fundador y miembro del consejo del periódico Al-Wasat, y del bloguero Zakariya Rashid Hassan.

• La Autoridad del “E-gobierno” (EGA). En su deseo de sus digitalizar todas las actividades, el gobierno de Bahréin ha creado el EGA, cuyo objetivo velado pretende recuperar tantos da- tos como sea posible de los ciudadanos del rei- no. Por iniciativa de la COI (entonces dirigido por Ahmed Bin Khalifa Al-Atteyatallah), el EGA ha puesto en marcha una campaña de iden- tificaciónenInternet(MarcoNacionaldeAu- tentifición) para “facilitar el acceso a los usua- rios de los servicios de Internet”. Una iniciativa particularmente preocupante, dada la omni- presencia de las estructuras de la familia real

en la gestión de las telecomunicaciones y la vigilancia del país.

Un arsenal tecnológico de vigilancia

Bahréin posee los últimos equipos de vigilancia y software del mercado. El gobierno de Bahé- rin puede hacer un seguimiento de la red a todos los niveles.

• Blue Coat: El último informe de Citizen Lab, titulado “Planet Blue Coat” habla del “Packet- Shaper” una herramienta DPI, producida por la compañía Blue Coat, que permite reconocer y analizar el tráfico de Internet con el fin de bloquearelaccesoaciertoscontenidos.Según uno de los autores de este informe, la Organi- zación Central de la informática y las Comu- nicaciones (COI) de Bahréin ha instalado esta herramienta en sus locales desde donde ges- tiona toda la red del país.

• Gamma / FinFisher: El Citizen Lab y Bahrain Watch también han demostrado la utilización de un producto de la firma Gamma en Bahréin: FinSpy, de FinFisher. Los productos de FinFis- her pueden llegar a controlar todos los ordena- dores, webcams y pantallas, registrar todas las

veces que se pulsa el teclado, e incluso seguir- conversaciones de Skype en teléfonos móviles. Gamma se defiende diciendo que uno de sus productos FinSpy que se utiliza en Bahréin fue robado durante una manifestación. Si resulta sorprendente que una empresa especializada en seguridad informática como Gamma haya extraviado uno de sus propios productos de se- guridad durante una manifestación, lo es aún más que los productos FinFisher encontrados en Bahréin por Citizen Lab hayan sido actuali- zados. De hecho, según Bill Marczak, miembro de Bahrain Watch y editor del informe de Citi- zen Lab sobre Bahréin, las versiones del FinS- py descubierto en Bahréin en marzo de 2012, sondelmodelo1,4,despuésdehaberdescu- bierto con anterioridad un modelo del 4.0.

• Trovicor: Según las fuentes de RSF, Bahréin tiene, desde finales de 1990, productos de Tro- vicor, que, como los FinFisher, permiten vigilar las conversaciones en Internet, teléfonos mó- viles y SMS. Varias empresas, como Nokia Sie- mens Networks, recibieron la orden de dejar de vender sus productos a Bahréin. El centro de datos de Nokia Siemens Network fue com- prado por...Trovicor. Una venta que permitió la vigilancia, detención y tortura de opositores.

•AdemástambiénsehautilizadoenBahréin el software de la estadounidense McAfee, SmartFilter, en 2011, junto a otras herramien- tas DPI.

Violaciones a la libertad de información

Durante tres años, incluso antes del movimien- to de protesta popular de la Primavera Árabe, Reporteros Sin Fronteras ya había observado un resurgimiento de graves violaciones de la li- bertad de información en Bahréin. El país es un ejemplo de represión, capaz de llevar a cabo un auténtico apagón informativo gracias a su impresionante arsenal de medidas represivas y de vigilancia que aplica a los medios de comu- nicación extranjeros, a los defensores de los derechos humanos, mediante la detención de blogueros e internautas, o llevando ante la jus- ticia a activistas de la libertad de expresión, o haciendo campañas de difamación contra ellos.

En la actualidad hay varios periodistas, inter- nautas y defensores de los derechos huma- nos encarcelados en Bahréin, o con riesgo de estarlo, por un publicar un artículo, una foto,

ounasimpleactualizacióndesuestadode Facebook. El papel de estos informadores es más importante si cabe ante el elevado núme- ro de periodistas extranjeros que no pueden entrar al territorio bahrení. A finales de 2012, Asem Al-Ghamedi, de Al-Al-Jazeera, Nicholas Kristof, del New York Times y corresponsal del Frankfurter Allgemeine Zeitung, vieron dene- gado su acceso al país por “defectos de proce- dimiento” en la obtención de sus visados.

Informadores encarcelados o en riesgo de estarlo

(Actualización a 1 de marzo de 2013)

• Abduljalil Al-Singace, defensor de los dere- chos humanos y bloguero. Es uno de los 21 condenados, el 22 de junio 2011, por “perte- nencia a una organización terrorista” e “inten- tos de derrocar al régimen “. Se han agotados todos los recursos a su sentencia y cumple en la actualidad un cadena perpetua.

• Ali Abdulemam, juzgado sin su propia pre- sencia en el tribunal. Fue condenado a 15 años de cárcel. Tras la publicación del informe Bas

siouni, las autoridades judiciales bahreníes or- denaron, el 30 de abril de 2012, la celebración de un nuevo juicio, civil en esta ocasión, ante el Tribunal de Apelación.

• Ahmed Humaidan, reportero gráfico, gana- dor de 143 premios internacionales, lleva de- tenido desde el 29 de diciembre de 2012 por documentar violaciones de los derechos hu- manos. Según su familia, ha sido obejeto de malos tratos y torturas durante su detención. Se le acusa de haber participado en un ataque contra una comisaría, en 2011, mientras cu- bría los hechos.

• Hassan Salman Al-Ma’atooq, fotógrafo en- carceladodesde marzode2011. Fueacusa- do de “fabricar imágenes de heridos y difundir imágenes y noticias falsas”.

Entre los defensores de los derechos huma- nos y los informadores también víctimas de la represión, se encuantran Nabeel Rajab, presi- dente del Centro de Bahréin de Derechos Hu- manos (BCHR) y Said Yousif Al-Muhafdha, vi- cepresidente del mismo centro.

Internautas víctimas de torturas

• El periodista ciudadano Ahmed Ismail Hus- sain fue asesinado mientras cubría una mani- festación pacífica, el 31 de marzo 2012. Sus asesinos no han sido detenidos hasta la fecha.

• Karim Fakhrawi, fundador y miembro de la directiva del periódico Al-Wasat, y el blogue- ro Zakariya Rashid Hassan, murieron mientras estaban detenidos, víctimas de torturas. La justicia de Barhéin no ha investigado a ningu- na de las personas implicadas en su muerte.

Otros dos ejemplos demostraron, a finales del 2012 la actitud del sistema judicial bahrení ante estos abusos contra los profesionales de la información.

• La periodista Reen Jalifa fue acusada, y con- denada, de agredir a tres médicos durante una conferencia de prensa, en julio de 2011. En realidad ella había sido la agredida.

• El Tribunal Supremo decidió absolver a la teniente Sarah Al-Moosa, acusada de torturar en prisión a la periodista Saeed Nazeeha. Tras esta sentencia, Reporteros Sin Fronteras re

cordó el informe del 23 de octubre de 2012, del Relator Especial de Naciones Unidas sobre la independencia de jueces y abogados en la impunidad de los actos violentos contra los pe- riodistas en Bahréin.

Soluciones técnicas

Los “spyware” se utilizan ampliamente en Bahrein. “FinFicher” rara vez es detectado por los antivirus, por lo que la única manera efec- tiva de protegerse contra estos programas es tomar precauciones de antemano para evitar la infección de su ordenador o teléfono móvil.

• No instale ningún software recibido por co- rreo electrónico.

• No instale ningún software, excepto los reco- gidos en un sitio https. El riesgo de “phishing” (robo de identidad) se reduce con los certifi- cados que garantizan la identidad de un sitio https.

• No instale ningún software de una fuente con la que no esté familiarizado, incluso si la ins- talación se la recomienda una ventana emer- gente.

• Haga cambios sistemáticos a su sistema ope- rativo y al software que instala.

• No utilice Internet Explorer para navegar. Es el navegador más utilizado, blanco de la mayo- ría ataques de piratas informáticos. Es prefiere el Firefox o Chrome.

Otro tema importante en materia de seguri- dad, es la protección del anonimato en la red. Muchos disidentes que “twitteaban” anónima- mente fueron detenidos después de pinchar en enlaces que redireccionaban a una página don- de se obtenía la dirección IP de sus visitantes. El uso de una VPN o Tor ayuda a protegerse de este peligro.

Algunos nombres de proveedores de solucio- nes VPN, son Astrill VPN, Pure VPN o HMA VPN, por ejemplo.

El Guardian Proyect ofrece una gama de pro- gramas para preservar su anonimato y privaci- dad al usar un teléfono con Android, como Or- bot, una versión de Tor para teléfonos móviles.

La ONG Access Now ha publicado una guía práctica sobre protección de datos y comuni

caciones destinada a los usuarios de Oriente Medio, que tiene una sección especialmente dedicada a los teléfonos móviles.

Por último, existe sistema operativo diseñado para proteger el anonimato de sus usuarios: Tails, un sistema que permite el uso de Internet de forma anónima casi en cualquier ordenador sin dejar rastro de las acciones realizadas.